| La firma italiana Benetton, se vinculó a F1 en 1993 mediante el patrocinio que le ofreció a Tyrrell. Tres años más tarde, su interés por participar directamente en el campeonato como escudería, se hizo evidente con la compra del equipo Toleman.
En el año de su debut, Gerhard Berger le dio a Benetton su primera victoria en el GP de México. Los logros del equipo sorprendieron a muchos, y dejaron claro que la escudería había llegado para hacer grandes cosas.
Con el paso de los años, Benetton fue mejorando y poco a poco se metió en la lista de los aspirantes al título de constructores.
En 1994, Michael Schumacher ganó el campeonato de pilotos y acercó al equipo a su objetivo, pero el gran nivel de Williams impidió que los autos azules se consagraran como los mejores del mundo. Sin embargo, Bennetton arrasó en 1995, año en el que consiguió los dos títulos, tras ganar once de los diecisiete grandes premios disputados.
La impresionante carrera a la gloria, que el equipo había mantenido inalterada desde su nacimiento, se vio truncada con la partida del piloto alemán a Ferrari, y la retirada del apoyo de Renault, empresa que le proporcionaba los motores.
Benetton fue cayendo en su rendimiento y el principio del fin se veía venir. Una decisión administrativa dio luz verde al regreso de Renault con toda su tecnología y apoyo financiero. Las cosas finalmente resultaron e hicieron que la mítica escudería francesa volviera a la F1.
En el 2001 Jenson Button corrió con el desahuciado Benetton. En el 2002, el británico en compañía del italiano Jarno Trulli consiguieron el cuarto puesto.
Para la nueva temporada los resultados de Renault siguen siendo un misterio, algunos analistan piensan que volverán a ser protagonistas, mientras otros creen que a pesar de la experiencia del equipo francés, serán necesarios un par de años para ver resultados importantes.
Lo que si es seguro, es que Renault será un dolor de cabeza para el resto de equipos. |